DIATRIBAS
martes, 8 de mayo de 2012
pequeño ofidio cumple años en el mas allá
martes, 24 de abril de 2012
little dreams
lunes, 16 de abril de 2012
animales sueltos

Bajamos en manada al pueblo. Fuimos por unas copas y un poco de música, y terminamos siendo la atracción del lugar. Entiéndase bien. Atracción, en el sentido de fenómeno. Todas somos bastante concientes de nosotras mismas. Tanto festejo por nuestra llegada respondía menos a nuestros atributos personales que al hecho de la novedad. Forastería.
Se acercó un poco más hasta el intendente a recibirnos. Con unas copas encima, mi ocasional interlocutor me contaba las bondades de vivir en un pueblo, y me instaba a sumarme al grupo: fiestas en casas, asados, todos nos conocemos. Con algunas copas encima también yo, le dije que no hacía falta que me explicara. Yo sabía muy bien lo que era vivir en un pueblo. Intercambiamos experiencias, hasta que terminó confesándome: “si yo pudiera, también me iría de aquí”.
En fin. La euforia comunitaria empezaba a caerse a pedazos. Con mis amigas aprovechamos el intervalo musical para huir en estampida. Ya sabemos.
Dogville siempre es una posibilidad.
martes, 10 de abril de 2012
operación pharmakon

La diosa griega Higía, era hija del dios de la medicina Esculapio y hermana de Panacea, la diosa de la curación. Higia recibió de su padre el encargo de preparar los remedios que él empleaba. La copa es el receptáculo adecuado del poder curador, y contiene drogas potencialmente activas. La serpiente sagrada es la que va infundirle la dynamis, la virtus que transformaba la posis (bebida) en pharmakon (el medicamento)
No se investiga mucho hoy en día. Atrás quedaron los días en que alguien experimentaba consigo mismo. El investigador se echaba un trago de la sustancia en cuestión y disponía apenas de un ayudante (aliado) que registraba en su cuaderno de notas los efectos: “ahora tiembla” “ahora suda”
Prosperaron las investigaciones banales. Cosas que ya tienen respuesta antes siquiera formular la pregunta.
El amor, ya alguien lo decía, sólo es noticia en los policiales.
Con mi investigadora de confianza, la Dra Kaiten y otro grupejo marginal que la secundábamos, iniciamos hace años un profundo estudio.
El amor es una de las formas de la ferocidad.
Hay que licuar la ferocidad. Volverla inocua, como esas gotas de edulcorante que se echan sobre el café. Moriremos de otras cosas, pero no de ferocidad.
Juremos.
Les hice jurar esto a mis amigos. Juramos por la de la serpiente sobre la copa como símbolo de la farmacopea. Veneno que en dosis adecuadas cura.
Apenas unas gotas.
Salud.

